Cuando un contrato de trabajo termina, el empleador debe entregar una liquidación: el pago de todo lo causado y no pagado. Esta guía explica qué incluye y cómo se calcula cada parte, para que puedas revisar el documento antes de firmarlo.
1. Qué incluye la liquidación
- Salario pendiente: los días trabajados que todavía no te han pagado.
- Cesantías: un mes de salario por año trabajado, proporcional al tiempo.
- Intereses sobre cesantías: 12 % anual sobre el valor de las cesantías.
- Prima de servicios: proporcional al semestre en curso.
- Vacaciones: los días causados y no disfrutados.
- Indemnización, solo si el despido fue sin justa causa.
2. Define las fechas
Necesitas la fecha de ingreso y la fecha de retiro. En nómina se cuenta con el año comercial de 360 días, donde cada mes vale 30 días y se cuentan ambos extremos. Un contrato del 1 de enero al 30 de junio dura 180 días.
3. Define la base de cálculo
La base mensual es el salario más el promedio de los pagos variables que son salario (comisiones, horas extras). Si ganas hasta dos salarios mínimos, se suma el auxilio de transporte para las cesantías, los intereses y la prima. Para las vacaciones no se incluye.
4. Calcula cada concepto
- Cesantías = base × días del año ÷ 360.
- Intereses = cesantías × días × 12 % ÷ 360.
- Prima = base × días del semestre ÷ 360.
- Vacaciones = salario × días trabajados ÷ 720, menos las que ya disfrutaste.
Ejemplo
Una trabajadora con salario de 2.000.000 y auxilio de transporte entró el 1 de enero y renuncia el 30 de junio. Trabajó 180 días, así que cesantías y prima equivalen a medio mes de su base y las vacaciones a 7,5 días hábiles. Puedes comprobar el resultado exacto con la calculadora de liquidación.
Qué revisar antes de firmar
Verifica que las fechas sean correctas, que la base incluya los pagos variables, que no falten vacaciones y que el cálculo de cesantías e intereses coincida con el tuyo. Si hay diferencias, puedes firmar dejando una constancia escrita de que no estás de acuerdo y reclamar después ante el Ministerio del Trabajo o un juez laboral.
Esta guía es informativa y no reemplaza la asesoría de un abogado laboralista.